IBÁÑEZ, EN LA FERIA DEL LIBRO: “SOY
UN HUMILDE PINTAMONAS”
El
Mundo
8 de
Junio de 1999
El “padre” de Mortadelo prepara un álbum sobre
Clinton
LEANDRO PEREZ MIGUEL
Sólo unos
libros arden en el parque del Retiro. Los álbumes quemados por el sol que
Francisco Ibáñez Talavera (Barcelona, 1936) dedica todas las primaveras. Los
que niños de todas las edades sujetan durante horas mientras esperan. Hasta que
el padre de Mortadelo –y de Filemón, y del botones Sacarino y de Rompetechos,
Pepe Gotera y Otilio- los recoge para estampar su célebre firma: F. Ibáñez.
Aunque el ilustrador y
guionista de las viñetas más famosas de la historieta española no acudió ayer
al Retiro para firmar (aunque acabó rodeado de niños hambrientos de autógrafo).
Ibáñez fue para recibir el homenaje que la Feria del Libro le tributó para
agradecerle su humorística obra.
Una obra, por cierto,
que comenzó hace más de medio siglo. Cuando un devorador de tebeos como Roberto Alcázar y Pedrín o El Guerrero del
Antifaz logró publicar su primer dibujo. Aunque tenía siete años, llegó a
cobrar por colaboración. “Me dieron cinco pesetillas que encima no tuve que
declarar a Hacienda”, recordó F. Ibáñez.
La revista donde apareció se llamaba
Chicos y se editaba en Madrid. Por
eso ayer aseguró que se había cerrado un ciclo. “En esta ciudad entonces me
abrieron sus páginas y, ahora, los chicos me han abierto sus brazos, a pesar de
haber soportado horas y horas de espera en la Feria”.
Ibáñez, que intentó
“contener el lagrimón” durante el acto, envió un abrazo a los lectores, los
principales destinatarios de su fecunda tarea (que comprende unos 150 álbumes
que se han reproducido en más de 150 millones de ocasiones).
Una labor que resumieron
Sonsoles Silvela, presidenta de la Feria, y Blanca Rosa Roca, directora gerente
de Ediciones B. La primera habló de las ironías, las paradojas y las
surrealistas cadenas de absurdos que abundan en las aventuras de Mortadelo y
Filemón, y añadió que los agentes de la TIA han hecho reír a varias
generaciones. La segunda, editora de los álbumes, dijo que Ibáñez es un autor
que siempre está al día.
Buena prueba son los
últimos volúmenes. En El tirano, Mortadelo
y Filemón viajan a la República de Chula para aplastar al “más miserable,
abyecto, vil y repelente del mundo”: el general Antofagasto Panocho (una
caricatura de Pinochet). En la M.I.E.R., Ibáñez
hace una parodia de la estación espacial MIR. Y el próximo trabajo que va a
publicar es nada más y nada menos que el Impeachment
de Clinton.
“¿Y todo esto lo he hecho yo?” se preguntó
Ibáñez después de que desgranasen su abultado y exitoso currículum. El veterano
dibujante se retrató con esta modesta pincelada: “¡Si soy un humilde
pintamonas!”, exclamó. Más optimista, señaló que el año pasado celebró el 40
aniversario de Mortadelo, y que está preparando el material para conmemorar el
80 cumpleaños.